
En estos días está de moda que los canales de televisión tengan dentro de su programación estelares de baile. Programas que tienen personajes de la farándula criolla en competencia, en compañía de bailarines especializados.
Supuestos programas que deben ser vistos por personas mayores de edad muchas veces no es así y son visto por personas mayores en compañía de menores que muchas veces no cuentan con criterio ni con la altura de mira que hoy en día se necesita para ver estos programas. Son programas que utilizan como principal factor el "Cuerpo", o también llamado un bonito físico de hombres y mujeres conosidos por nada más que hacer problemas y escándalos en la pantalla de televisión.
No podemos decir que son programas de baile que enseñen a la gente como bailar, como se desempeña re4almente un bailarín o cosas así, por el contrario, por ejemplo, el programa "Fiebre de Baile", un programa de baile mas bien farandulero con personajes como Blanquita nieves, Maura Riveras, en la temporada de hoy está Yamna Lobos o Janis Pope. Mujeres que analizando bien este tipo de programas son utilizadas como un producto para generar "Rating". Se les puede ver con diminutos trajes para bailar, llamativos atuendos y mediaticos problemas muchas veces entre ellas mismas como hoy en día el caso de la "rivalidad" entre Maura Riveras y Yamna Lobos.
Pero, ¿son programas que merecen estar en un horario estelar?, ¿son programas que entregan contenido cultural o educacional?. Desde el punt de vista cultural, educacional o mínimode objetividad, simplemente la respuesta es NO. Son nada más que personajes conocidos provenientes de realities y otros programas de televisión o simplemente de polémicas de discotheques ventiladas en programas de farándula matinal, se lanzan a presentar piezas de baile de cabaret, que suelen incluir al "caño", y como la homogeneización es parte de nuestra cultura, es muy fácil percibir que el programa fiebre de baile es una imitación barata de los programas de bailes argentinos.
El producto total es más importante que el programa, y eso explica que de algunos concursantes sepamos o veamos unas cosas (sus ensayos, por ejemplo) y de otros, otras (lo que dijo su ex pareja, lo que replicó la concursante, lo que contestó el otro, etcétera). Los medios están subordinados al fin. Es a fin de cuentas una oferta muy invernal: todo es parafina en la enorme Toyotomi de la televisión Chilena.






